"I'm
feeling so afraid" - Sick puppies.
Acostumbrada
a la soledad, a la angustia y a la sombra... ¿Quién podría decir
que el amor podría llegar a una? Tanto como si fuera correspondido o
no... Tanto como si el dolor se hiciera más intenso, como si se
calmase hasta tal punto de dejarse dormir.
Los
besos, las caricias son algo que todas las chicas hemos soñado desde
pequeñas; no simplemente un roce de piel contra piel, sino algo más
sincero que todas las mentiras sobre la felicidad... Algo con lo que
poder soñar toda la vida. Con lo que sonreír cada vez al dormir o
cada vez al despertar...
Sólo
hasta que te das cuenta del daño que te haces, y piensas que todo lo
que tienes no es nada.
Nada
en absoluto.
¿El
amor fue mejor que yo? ¿Él gano la batalla y yo perdí? ¿No tenía
derecho a obtenerlo?
Cansada
de demostrar que los adolescentes sí sentimos amor, posiblemente no
un amor racional pero sí amor. Queremos mejor que los adultos, ellos
piensan que querer también tiene algo que ver con hipoteca, coche y
niños... Nosotros pensamos que el amor es libre, que es sentir.
Y
con eso nos basta.
¿Pero
cuántas veces lo he sentido?
¿Tres?
¿Dos?
¿Una?
No
podría decirlo con exactitud. Ninguno podría.
Porqué
nadie sabe si el amor es fiel, tampoco son capaces de adivinar si
tiene fecha de caducidad... Y por lo tanto nadie deberíamos juzgar
algo que no conocemos al completo.
¿Y
qué sí nos saltamos todas las reglas, y vivimos tal y como el
corazón dicta?
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