All

martes, 6 de agosto de 2013

Dios, te hablo a ti...

Dios, te hablo a ti. Te hablo a ti porque ya no sé a quien más acudir. No sé a quien contarle todo lo que pienso o todo lo que soy hoy en día. Tampoco sé si tú aceptarás mis peticiones... Si acaso escucharás mis gritos de lamento... Pero sólo sé que hoy he pedido el orgullo que me quedaba y te lo he dado a ti. Te lo he dado a ti porqué quiero que me ayudes...
Dios... Dime porqué ser adolescente parece ser más una carga que una etapa de ilusión, y de felicidad. Porqué el crecer es algo menos que avanzar y seguir adelante... Veo luces delante de mí y soy incapaz de ir tras ellas. Veo, continuamente, las lágrimas tapándome la visión que hoy en día debería tener. Dime porque lo único que noto en mí son nubes negras, que se acercan rápidamente a mí y crean una tormenta en mi cuerpo y mente. Déjame ver ese equilibrio entre vida y muerte. Entre la luz y la negra oscuridad.
Dios... Dime porqué todos los seres humanos le tememos al diablo, y más aún porque pensamos que es el único que mata por gusto... ¿Por qué? ¿Acaso nosotros no somos así? No. Nosotros somos más devastadores. Creamos guerras para luchar por la libertad... Pero lo único que conseguimos es quitarnos la pequeña libertad que poseíamos... Destrozamos corazones a madres y esposas que esperaban a sus parientes con los brazos abiertos, esperando su llegada algún día. Ayúdame a entenderlo.
Dios... Dime porqué tenías que haberme quitado a una de las grandes personas que la vida me dio. Porque dejas que una niña de siete años sufriese tanto. No te pido que me bajes la luna o el sol... Pido que me devuelvas a mi abuelo. Te pido que me lo des... Sólo un día, solo una noche, solo un instante. Quiero volver a acariciar su cara y decirle lo mucho que lo quiero, y lo mucho que le echo de menos. Que apenas recuerdo su voz y que mis recuerdos comienza a emborronar su rostro en mi mente. Que necesito que baje aquí, conmigo. Necesito que se siente a mi lado y que susurré en mi oído que todo va a ir bien, que volveré a ser la persona que era y que tendré todo lo que quiera, siempre y cuando yo lo intente. Que seré preciosa algún día y me sentiré complacida por ello. Que respire, que aguante y siga adelante. Dios, déjame verlo una vez más... Déjame decirle las veces que le recuerdo... Porque sin él mi vida está incompleta. Dile que esté donde esté, que aunque me vea o no... seguirá siendo mi vida. Seguirá siendo una de mis personas favoritas en el mundo. Que recuerdo sus abrazos y sus besos, sus quejas y lamentos.
Dios... Ayúdame a que todo sea manejable, a que cada día se haga más soportable.
Dios, dame de nuevo a la familia que una vez tuve. Déjame volver el tiempo atrás. Déjame volver a la parte más feliz de mi infancia. De nuevo déjame tener seis años, déjame disfrutar cada momento con mi familia... Déjame que los tome en cuenta, que vuelva a grabarlos a fuego lento en mi mente. Que por favor, tenga eso para siempre porque... Porque no sé lo que soy si no tengo eso.
Dios, devuélveme a mis primos, a los únicos con quiénes crecí, a los únicos que tuve como modelo a seguir. Déjame que aprenda de ellos, porque al final de este camino lo único que he obtenido son notas en blanco. Notas borradas por el sudor de mi frente, por los llantos guardados en cada rincón de la habitación. Déjame decirles que aunque no lo diga muy a menudo, que aunque no lo pronuncie desde hace mucho tiempo... Le quiero. Les quiero porque son lo mejor que mis tías pudieron darme, porque no sé como decirlo con palabras... No sé como expresarme en esta hoja demasiado completa, y a la misma vez, incompleta. Que me acuerdo de cuando me daban consejos, o cuando me decían algo importante a mí, un secreto, tal vez. Grábame en mente todas esas cosas.
Dios, devuélveme a mis tías, a ese grupo de tías que siempre he tenido día a día. Que nunca me han faltado, y que aún echo de menos. Dame de nuevo la seguridad que poseía antes y deja que la aproveche, deja que vuelva a decirle todo lo que siento, todo lo que soy ahora, y todo lo que querré ser algún día. Que me falten las palabras, que mi mente se quedé en blanco y que cada cosa que diga no tenga sentido. Me da igual si ocurre. Me da igual si al final acaba mal o acaba bien. Sé que esto no es un cuento, sé que por mucho que lo escriba o lo mucho que te lo diga a gritos, en mitad de un llanto, en susurros esto seguirá igual. Porque aún soy bastante cobarde para admitirlo, para poder soportar las risas. Y una vez más, Dios, devuélveme a estas personas de nuevo.
Dios, devuélveme los besos de mi madre, y la confianza de mi padre.
Dios, devuélveme las dulces palabras de mi madre, y las risas de mi padre.
No soy perfecta, ni siquiera me acerco. Solo tengo que contemplarme al espejo, y darme cuenta de mi reflejo. ¿Qué veo, Dios? Dios veo a una chica incapaz de nada, que se ahoga en un vaso de agua. Veo a una chica incompetente, insufrible, condenada al fracaso. Veo a una chica de cabello moreno, ojos marrones enorme y una sonrisa imperfecta. Esta chica ha contado demasiado los errores que ha cometido, y sabe muy bien que el único error que cometió de verdad fue el nacer.
¿Por qué estoy aquí exactamente? ¿Qué se supone que somos nosotros? Todo un montón de polvo vistos desde el cielo... Un montón de polvo que mueren por enfermedades, otros que se matan y otros que se suicidan. Un montón de polvo que tienen adicciones y que siguen con ello, aunque lo saben perfectamente. Dicen que no quieren morir, pero saben que se están matando poco a poco, sin un kilómetro que diga cuando parar antes de que el tiempo lo haga por sí mismo. ¿Qué hacemos exactamente? ¿Luchamos por aquellos que nacen? ¿Luchamos por personas que no lo merecen...? ¿Qué mierda hacemos nosotros aquí?
El mundo se va a acabar pronto, eso dicen, que el fin del mundo se acerca y que no habrá vuelta atrás... Yo creo que ya estamos en el fin del mundo. Ahora. No mañana o pasado. El fin del mundo se ha acercado y ni tú te has dado cuenta de eso. ¿Por qué lo permites? Eres nuestro salvador, ¿verdad? Eso juraste ser. Sálvanos de esta... Porque ni con toda la fuerza de nuestro cuerpo podremos hacer que el mundo mejore. No cuando hay mas destructivos que constructivos.

Dios, déjanos ser felices. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario